A los TDAH en el colegio se les describe “básicamente es un niño vago e inmaduro” y cuando los padres le dicen al profesor que trabaja y estudia bastantes horas en casa, que en casa lo sabe y no se explican lo que ocurre en el examen (se lo sabe para un 9 y saca un 3), los profesores no lo creen, la explicación más cómoda y rápida, es un vago, y no lo hace porque no quiere.

El TDAH genera altos niveles de Ansiedad y depresión, pues viven en una continua incertidumbre, no controlan lo que hacen y no ven las consecuencias.

Es responsabilidad del profesor, plantearse que hay algo que no encaja, que puede existir un problema y no desentenderse echando la culpa a los padres o pensando que mienten y que quieren defender a su hijo. Es probable que haya algún caso que así sea, en alguno acertarán, pero muchos de esos casos son alumnos que probablemente tengan TDAH. Cuando habla cuando no le corresponde o interrumpe a otros cuando hablan, cuando se mueve continuamente, cuando molesta o pica a los compañeros, cuando no acata las normas, no respeta el turno en juegos, actividades, conversaciones… decimos que los padres le consienten demasiado, que se lo dan todo hecho y que el problema está en casa, el niño no tiene ningún problema.

Una vez diagnosticado y tratado, pensamos que el niño ya no tiene nada…. Nada más lejos de la realidad (el que es miope lo es toda la vida y aunque las gafas le ayuden a ver mejor, lo cierto es que sus ojos no funcionan bien y nunca va a ver igual que otra persona que no padece miopía) y dependiendo del grado de afectación la mejoría con la medicación será total o solo, en los casos más severos, parcial. Siempre van a tener problemas con la organización, la planificación, demorar las recompensas, actuar para el futuro, en mayor o menor grado esto va a ser siempre así.

El TDAH genera altos niveles de Ansiedad y depresión, pues viven en una continua incertidumbre, no controlan lo que hacen y no ven las consecuencias.

INTERVENCION EN LA ESCUELA                      R. Bárkley- 2008
  • Se manifiesta en contra de que estos niños repitan. Quienes se apoyan en esto es porque se basan en el desarrollo inmaduro de estos niños, pero no es así. Un estudio en Montreal donde fueron seguidos niños con 12 años, encuentra que no hay beneficios en repetir.
  • Cambiar la demanda para el niños TDAH: Reduciendo la duración de la tarea (dar menos) o desglosarlo (dar lo mismo pero poco a poco, encajándolo en su pauta de atención). Establecer más pausas y más refuerzos.
  • Algunos pupitres en la primera fila lo más cerca del profesor.
  • Puntuar el trabajo realizado,no la exactitud. Mandar para casa si no se acaban no es una solución, porque el punto de rendimiento está dentro de clase-no en casa.
  • En las tareas para casa: Mandar una lista a los padres con antelación para que éstos puedan organizar la vida familiar. No nos sorprendan cada día.
  • Dar a un niño el rol de “enseñante” y a otro el de “estudiante” y cambiar las parejas cada semana.
  • Cuadernos con etiquetas, colores, etc. Para ser lo más organizados posibles.
  • Actitud adecuada frente a ellos, como ¿”qué me pueden aportar?”.
  • Cuanto más participe y se pueda mover, más fácilmente aprende, si se queda quieto le supone mucho más esfuerzo y ha de concentrar ahí todas sus fuerzas.
  • Usar el contacto físico, contacto visual y frases breves para llamar su atención y transmitir mejor el mensaje.
  • Más consecuencias, compensaciones, sistema de fichas, (por ejemplo, nota a los padres de recogida de juguetes viejos el último viernes del mes, y luego utilizarlos en clase como premios).
  • Poner posters, paneles, tarjetas que recuerden la información de manera visual.
  • Lo importante de los castigos es la velocidad a la que lo utilicemos, lo pronto que lo administremos, no la intensidad. Ase trata de implantarlo de manera inmediata, no se trata de un enfado de 20 minutos y luego la consecuencia.